La infraestructura de transporte de petróleo y gas en América Latina suma decenas de miles de kilómetros de tuberías que atraviesan algunos de los entornos geográficos y climáticos más desafiantes del mundo: los Llanos Orientales de Colombia, la Patagonia argentina, los desiertos del norte de México y las selvas del piedemonte amazónico. El mantenimiento de los recubrimientos anticorrosivos de estas tuberías en operación — sin interrumpir el transporte, en zonas de acceso restringido y en muchos casos bajo restricciones operativas severas — define el estándar de competencia técnica en preparación de superficie en campo.
El desafío del mantenimiento de recubrimientos en pipeline activo
A diferencia de la construcción nueva donde el recubrimiento puede aplicarse en condiciones controladas de taller, el mantenimiento de recubrimientos en tuberías en operación enfrenta restricciones que no existen en proyectos nuevos:
- La tubería no puede detenerse: En la mayoría de los casos, el mantenimiento de recubrimientos debe realizarse con la tubería en operación, lo que limita las técnicas de preparación de superficie a las que no introducen riesgo de contaminación del producto ni requieren un radio de exclusión de la tubería.
- Acceso remoto: Los tramos de mantenimiento más críticos suelen ser los más alejados de los centros logísticos. Transportar un equipo de granallado completo — compresor de alta presión, depósito de grit, sistema de contención, equipo de recuperación de grit — a un tramo de tubería en los Llanos colombianos, la Puna argentina o el desierto de Chihuahua es logísticamente complejo y a menudo prohibitivo en costo.
- Contención del grit: El granallado abrasivo en entorno abierto requiere contención para cumplir las normativas ambientales y laborales de Colombia, Argentina y México. En terreno irregular o condiciones de viento, la contención efectiva es difícil de garantizar.
- Restricciones ATEX en zonas de válvulas y estaciones de compresión: Las estaciones de compresión y los manifolds de válvulas son áreas clasificadas ATEX. Cualquier herramienta o equipo utilizado en estas zonas debe estar certificado para uso en atmósferas potencialmente explosivas.
Colombia: corrosión en los Llanos Orientales y la Orinoquia
Los principales sistemas de transporte de crudo en Colombia — el Oleoducto Central, el Oleoducto Colombia, el Sistema de Transporte Ocensa — atraviesan los Llanos Orientales, una región de sabana tropical con lluvias estacionales intensas, alta humedad relativa durante gran parte del año y suelos ácidos en zonas de pantano y selva. Las tuberías enterradas y aéreas en esta región experimentan:
- Corrosión exterior acelerada en zonas de cruce de cuerpos de agua y zonas pantanosas
- Alta deposición de contaminantes orgánicos y biológicos sobre los recubrimientos aéreos
- Daño mecánico al recubrimiento por actividad de terceros y vegetación agresiva
- Ciclos de temperatura y humedad que fatigan los sistemas de recubrimiento de menor calidad
El estándar operativo de preparación de superficie para reparaciones puntuales de recubrimiento en tramos aéreos y en zonas de cruce en Colombia es SSPC-SP11 — metal desnudo con perfil de anclaje — alcanzado con herramienta motorizada sin granallado. La imposibilidad práctica de instalar equipos de granallado en campo abierto a lo largo de un oleoducto hace que las herramientas motorizadas portables sean el método de referencia para el trabajo de mantenimiento de campo.
Argentina: gasoductos en la Patagonia y la cuenca Neuquina
Argentina opera la red de gasoductos más extensa de América Latina, con sistemas como el Gasoducto del Norte, el Gasoducto Centro Oeste y las redes de TGN y TGS que transportan gas desde la cuenca Neuquina — incluyendo los yacimientos de Vaca Muerta — hasta los centros de consumo. Las condiciones operativas en la Patagonia presentan desafíos únicos:
- Viento Patagónico: Las condiciones de viento en la Patagonia — con ráfagas sostenidas que superan regularmente los 80 km/h en zonas de meseta — hacen imposible el granallado abrasivo al aire libre. El grit vuela fuera del área de trabajo, la contención se hace ineficaz y la seguridad del personal se compromete. Las herramientas motorizadas portables como el Bristle Blaster® son la única opción técnicamente viable para preparación de superficie en estas condiciones.
- Temperatura extrema: Los inviernos patagónicos llevan la temperatura de la superficie del acero a valores que pueden comprometer el curado del recubrimiento si no se controla adecuadamente. Antes de imprimar en condiciones de baja temperatura, verificar que la temperatura del acero está dentro del rango de aplicación del TDS del recubrimiento y al menos 3°C por encima del punto de rocío.
- Gas de Vaca Muerta: Las instalaciones de superficie asociadas al desarrollo de Vaca Muerta — separadores, manifolds, líneas de proceso, separadores de agua producida — requieren mantenimiento de recubrimientos en zonas clasificadas ATEX. El Bristle Blaster® neumático certificado Zona 1 es el equipo de preparación de referencia.
México: PEMEX y la infraestructura del Golfo de México
México opera una de las mayores infraestructuras de oil & gas de América Latina, centrada en la Sonda de Campeche y las refinerías del Golfo — Minatitlán, Tula, Salamanca. El ambiente marino del Golfo de México, con alta temperatura, alta humedad y deposición intensa de cloruros marinos sobre estructuras costeras y las plataformas de producción de PEMEX Exploración y Producción, crea un entorno de mantenimiento de recubrimientos de alta exigencia.
Las consideraciones específicas para México incluyen:
- Salinidad del Golfo de México: Las instalaciones costeras en Tabasco, Campeche y Veracruz y las plataformas offshore en el Banco de Cantarell y el Área de Ku-Maloob-Zaap experimentan deposición de cloruros marinos comparable a las peores condiciones offshore del Atlántico Sur. El ensayo de sales solubles por parche de Bresle antes de cualquier aplicación de recubrimiento es obligatorio en estas instalaciones.
- Normativa NOM y NRF de PEMEX: Las especificaciones de recubrimiento de PEMEX (NRF-112-PEMEX y normas relacionadas) referencian normas SSPC para preparación de superficie, incluyendo SP-10 como estándar mínimo para sistemas de alto rendimiento y SP-11 para trabajos de mantenimiento con herramienta motorizada.
- Temperatura en la cuenca de Burgos y el noreste: Las temperaturas extremas del verano en el noreste de México — sobre 40°C en muchas zonas — aceleran la pérdida de solvente en los recubrimientos durante la aplicación y pueden comprometer el curado si no se gestiona adecuadamente.
El Método MontiPower para mantenimiento de pipeline en campo
Para los tres mercados — Colombia, Argentina y México — el protocolo más frecuente y técnicamente adecuado para mantenimiento de recubrimientos de pipeline en campo es:
- Identificación y mapeo del daño: Inspección visual y por instrumento del tramo a intervenir — registro de áreas de recubrimiento fallido, corrosión activa, daño mecánico y ampollas.
- Limpieza preliminar: Eliminación de suciedad, aceite y contaminantes solubles con solvente (SSPC-SP1) antes de la preparación mecánica.
- Evaluación de sales solubles: Parche de Bresle en áreas de mayor exposición. Si la contaminación supera los límites, lavado con agua dulce antes de la preparación mecánica.
- Eliminación de corrosión pesada con Tercoo®: En áreas con corrosión laminar o costras de óxido de más de 3 mm, el Tercoo® elimina el volumen de material corroído en la primera pasada, de forma eficiente y sin granallado.
- Preparación a SP-11 con Bristle Blaster®: Limpieza a metal desnudo con perfil de anclaje de 65–85 µm Rz. Verificación visual contra SSPC-VIS 3 y medición de perfil con cinta réplica ASTM D4417.
- Aplicación de imprimación dentro del tiempo especificado: En condiciones tropicales o de alta humedad, aplicar la imprimación dentro de las 2–4 horas posteriores a la preparación de superficie.
Verificación y documentación en campo
El trabajo de mantenimiento de recubrimientos en campo remoto debe estar correctamente documentado para cumplir los requisitos de los sistemas de gestión de integridad de los operadores. El registro mínimo para cada intervención debe incluir:
- Identificación del tramo (Km de tubería, coordenadas GPS)
- Condición inicial del recubrimiento — fotografías y descripción
- Resultados del ensayo de sales solubles — ubicación, resultado en µg/cm², fecha y hora
- Grado de limpieza alcanzado — evaluación visual contra SSPC-VIS 3, firmado por inspector
- Perfil de anclaje medido — resultados individuales y promedio, tipo de cinta, micrófono utilizado
- Condiciones ambientales durante preparación y aplicación — HR, temperatura del aire, temperatura del acero, punto de rocío
- Sistema de recubrimiento aplicado — producto, lote, espesor de película húmeda y seca
Puntos clave
- El mantenimiento de recubrimientos en tuberías de O&G activas en Colombia, Argentina y México se realiza principalmente con herramientas motorizadas portables en campo — el granallado abrasivo es logísticamente impráctica en la mayoría de los tramos de mantenimiento.
- SSPC-SP11 es la norma de referencia para preparación de superficie en mantenimiento de pipeline en campo. El Bristle Blaster® alcanza SP-11 con perfil de 65–85 µm Rz sin granallado ni contención.
- Las condiciones climáticas locales — viento patagónico en Argentina, alta humedad en los Llanos colombianos, temperatura extrema en el norte de México y salinidad del Golfo — deben incorporarse a los procedimientos de trabajo y los criterios de aceptación ambiental.
- El ensayo de sales solubles por parche de Bresle es obligatorio en cualquier tramo con historial de contaminación marina, industrial o de proceso antes de aplicar el nuevo recubrimiento.
- La documentación completa de cada intervención — grado de limpieza, perfil, condiciones ambientales, sales, sistema de recubrimiento — es requisito de los sistemas de gestión de integridad de los operadores de Colombia, Argentina y México.

